Todo lo que somos es memoria.
Esta afirmación que inicialmente podría parecer exagerada, dada la
multitud de procesos que intervienen en las capacidades humanas
desde un punto de vista cognitivo, venía a reflejar la importancia
de la memoria en todas las actividades del ser humano. Son los
recuerdos acerca de nuestras experiencias pasadas los que nos
proporcionan una biografía y definen quiénes somos; es el
conocimiento, desde un punto de vista enciclopédico, el que nos
permite desenvolvernos con soltura en el mundo en que vivimos, y son
las habilidades que aprendimos en algún momento las que nos
permiten sobrevivir. Sin memoria no sabría quién soy, no sabría
dónde estoy y no sabría qué hacer o cómo actuar.
